Id y Predicad el Evangelio !!

                                                                   Foto Manuel Caraballo


Muchos nos retraemos de predicar la Palabra porque creamos limitantes en torno a esto….que si no somos buenos para hablar y tenemos miedo escénico, que no me aprendo  los versículos de la Biblia de memoria…que para eso hay que estudiar teología, etc, etc..

En la iglesia Primitiva, Jesucristo dijo a sus apóstoles (11 en total) “Id y predicad el evangelio a toda criatura y nación. Me imagino que pensarían ellos cuando en ese tiempo no había carros de motor, ni siquiera bicicleta y había que caminar días y días para trasladarse de una región a otra, navegar o utilizar los limitados instrumentos de transporte que eran, -comparados con los actuales- muy rudimentarios e implicaba una gran logística como diríamos en nuestro tiempo implementar la estrategia de predicar por todo el mundo.

A esto le sumamos que ser eruditos y letrados era lo que menos tenían estos apóstoles para de pronto salir a predicar a los ciudadanos que conformaban el imperio romanos con una superficie aproximada de 6.5 millones de kms. cuadrados , sin contar otras latitudes. Imaginemos, que no pensarían éstos cuando recibieron esa importante y crucial encomienda.

Ellos aún no comprendían la magnitud del status del que hablaba con ellos, habían compartido 3 años y medio de ministerio y aún no comprendían al Hijo de Dios, no entendieron que al enviarlos a predicar no lo harían con sus propias fuerzas, sino que tendrían consigo al Consolador, El Espíritu Santo de Dios que haría la obra en ellos, esto lo pudieron experimentar en el "Día del Pentecostés".

A partir de este momento se inició la obra de expansión del cristianismo, el espíritu de revelación llegó a llenar las vidas de 120 personas y con ellos la obra de evangelización  predicha por Jesús. A consolar, a redargüir de pecado y pelear junto a ellos y nosotros la buena batalla de la fe. Todo fue tomando forma, nada después de ese gran momento ha pasado por azar, todo, al igual que lo profetizado en torno al Mesías desde tiempos antiguos cumple su propósito.

De hecho, “en la época de Jesús existieron cuatro grandes imperios, que por una extraña -coincidencia-, coexistieron como grandes territorios unificados y pacificados durante ese período. En pocos momentos de la humanidad desde entonces se ha podido dar de nuevo esa circunstancia, que permitió a los viajeros de la época viajar desde Roma hasta China y a la inversa.dentro de una razonable escasez de peligro y desconocimiento.

Las rutas hacia oriente eran relativamente bien conocidas, y la navegación por el mar Mediterráneo hacia Roma también estaba bastante dominada, lo cual hizo de la época de Jesús, justo antes y después, un momento de especial auge del comercio, del transporte, y de los intercambios culturales y humanos”. [De Roma a China, Jean-Nöel Robert]

Esto y todo lo acontecido desde El Pentecostés hasta nuestros días nos han demostrado que Dios respalda a su pueblo y que siglos tras siglos ha implementado los recursos necesarios para que aunque abunde el pecado, sobreabunde la gracia y que nosotros tenemos que salir a predicar por los medios que tengamos a nuestro alcance, sin importar que tan preparado estemos.

Basta con tener pasión por la obra del Señor, intimar con El, pedir que en todo momento menguemos nosotros para que crezca Dios en nuestras vidas, tener dolor por las almas que se pierden, pedir a Dios sabiduría de lo alto y revelación espiritual para predicar el evangelio de salvación y lanzarnos confiados porque Dios ha prometido pasar carbón encendido por nuestros labios a fin de hablar con denuedo y que la palabra ejerza la obra para la que ha sido enviada, pues tal y como dice en su Palabra, ésta no retornará vacía. Por lo tanto llevemos las buenas nuevas de salvación, salgamos a predicar el evangelio ¡!.

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